Creando un futuro que valga la pena vivir. Para los pacientes en diálisis. De todo el mundo. Todos los días.
El personal de sala de Ģý Argentina sabe muy bien que cuando un paciente les diceĢýMe olvide los lentes, mejor lo leo más tardeĢý, puede tratarse de algo más que un simple olvido: en realidad el paciente puede estar intentando cubrir su imposibilidad de leer y o escribir.
A pesar de que Argentina posee una alta tasa de alfabetización en general, un tercio de los pacientes en diálisis en las clínicas de Ģý Argentina no ha podido finalizar sus estudios primarios y/o secundarios a pesar de ser obligatorios estos niveles educativos.
Los motivos de la falta de una educación básica incompleta son diversos: la condición económica, haber crecido en una zona rural remota donde la asistencia regular a la escuela no fue posible para muchos en la niñez, entre otras razones. El déficit educacional conlleva a serios problemas: una reducción significativa de la calidad de vida, así como menor posibilidad de acceso a los recursos de salud.
Desde la perspectiva de Ģý, la imposibilidad de un paciente para leer puede traer consecuencias extremadamente negativas para cumplir con su tratamiento de reemplazo renal.
Sin embargo, la concurrencia regular de los pacientes al tratamiento de diálisis durante cuatro horas es una gran oportunidad para acceder a la escuela.
En el año 2008 Ģý Argentina encaró este programa en conjunto con el Ministerio de Educación y se logró la apertura de la primer escuela fuera de sede en un centro de diálisis.
A ocho años del inicio del Programa, en 2016, y en cooperación Ministerios de Educación de varias provincias, contamos con veintiún escuelas primarias, seissecundarias y tres de formación profesional funcionando en clínicas de Ģý Argentina. Todas ellas cuentan con profesores especializados en educación para adultos. Aproximadamente quinientospacientes se educan en nuestras clínicas como parte de esta iniciativa pública-privada, y cincuenta y tres de ellos ya han recibido diploma de educación primaria. Los alumnos-pacientes son hombres y mujeres en la misma proporción, teniendo más de cuarenta años de edad el 85% de ellos.
La escolarización permite a estos pacientes sentir que esas largas horas de tratamiento de diálisis le agregan un objetivo más. . Suelen testimoniar qué ahora pueden comprender mejor la literatura acerca de su terapia y lograr un mejor seguimiento de las instrucciones escritas, tales como la dieta. Pero detrás de estos grandes beneficios de la escolarización, el personal de las clínicas han detectado algo más sobre quienes participan de la iniciativa: los pacientes se sienten socialmente más integrados.
ĢýMi familia está encantada Ģý mi hijo me ayuda con la tareaĢý Cuenta uno de los pacientes.
Otro paciente de la clínica de San Justo expresa: ĢýEsto es algo que siempre quise, pero que estaba lejos de mis posibilidadesĢý.
Tanto nuestra organización como los docentes de las escuelas están muy contentos con el éxito del programa. Ģý Argentina espera continuar implementándolo en más clínicas en los próximos años, fomentando así la educación permanente a cada vez a más pacientes. Dada la creciente cantidad de graduados de la educación primaria, el interés en la educación secundaria está aumentando entre nuestros pacientes.